miércoles, 6 de mayo de 2015

El CEO de RSA invita a abandonar los enfoques obsoletos en seguridad informática

Cargando...
Amit Yoran. Fotografía © EMC. Imagen tomada de: DiarioTI

En la Conferencia anual de RSA, la división de Seguridad de EMC (NYSE: EMC)- celebrada recientemente en San Francisco, el presidente de la compañía, Amit Yoran, centró su discurso inaugural en cómo mejorar en la lucha contra los ciberataques. Frente a una audiencia compuesta por más de 30.000 profesionales de la seguridad informática, Yoran retó al sector a “abandonar sus enfoques obsoletos; enfoques que ya no funcionan pero que siguen proporcionando a las organizaciones una falsa sensación de seguridad”.

“El año 2014 ha vuelto a recordarnos que estamos perdiendo esta batalla”, explicó Yoran, agregando que “nuestros atacantes están demostrando que son más hábiles que nosotros, superándonos en todos los sentidos”.

Comparó el enfoque del sector hoy en día con una mentalidad anclada en la Edad Media, por la que las empresas emplean estrategias y soluciones de seguridad que ya no se adecuan al entorno empresarial y a las amenazas a las que nos enfrentamos. “Para mantener a los bárbaros a raya lo único que hacemos es construir murallas más altas y cavar fosos más profundos. Unas murallas más altas no solucionarán nuestro problema”.

Yoran explica que el sector sigue buscando una solución tecnológica para un problema esencialmente estratégico: un enfoque reiterativo para mejorar nuestra estrategia de defensa no puede derrotar a unos atacantes capaces de desarrollar su táctica a una velocidad muy superior a la que podemos construir nuevos muros. Tras décadas de experiencia, desde que trabajara con el Departamento de Defensa norteamericano hasta el momento actual, en el que se encuentra al mando de una de las empresas de seguridad líderes del mundo, Yoran expuso su visión sobre los pasos que se deberían seguir:

1.- Dejar de creer que los sistemas de protección más avanzados son suficientes.

“No importa lo altas o inteligentes que sean las murallas: nuestros atacantes dedican mucho tiempo a encontrar el modo de pasar por encima, por debajo, alrededor o a través de ellas”. Muchos de los ataques avanzados del año pasado ni siquiera empleaban malware como táctica principal.

2.- Adoptar un nivel profundo y penetrante de verdadera visibilidad en todas partes: desde el endpoint hasta la nube.

“Necesitamos una visibilidad real y generalizada en nuestros entornos empresariales. En la actualidad sencillamente no se puede garantizar la seguridad sin la visibilidad tanto de la red, con captura completa de paquetes como la de los endpoints”.

3.- La identidad y la autenticación son más importantes que nunca.

“En un mundo sin barreras y con menos puntos de anclaje de seguridad, la identidad y la autenticación son más importantes que nunca. La suplantación de identidad es una de las piedras angulares que utilizan los atacantes para imponer su voluntad”.

4.- La inteligencia contra las amenazas externas es una función clave.

“La inteligencia adecuada contra las amenazas procede de múltiples fuentes. Debe ser de lectura mecánica y estar automatizada para una mayor velocidad y aprovechamiento. Debe estar integrada en su programa de seguridad y adaptada a los activos e intereses de la organización para que los analistas puedan combatir las amenazas que plantean mayor riesgo rápidamente”.

5.- Identificar los elementos de mayor importancia para la empresa y los de misión crítica.

“Conviene identificar qué es importante para la empresa y cuáles son los activos de misión crítica. Hay que proteger lo importante y emplear para ello todos los medios disponibles”.

Yoran señaló que RSA, como empresa, se está realineando para situarse en este nuevo paradigma. “Como industria, hemos emprendido un viaje que seguirá evolucionando durante los próximos años gracias al esfuerzo de todos los que están hoy aquí. No podemos sentarnos y esperar instrucciones. Tampoco podemos hacer lo que hemos hecho hasta ahora: seguir navegando con los mismos mapas en un mundo que ha cambiado”, prosiguió.

Yoran concluyó señalando que muchas de las tecnologías tienen como fin proporcionar una visibilidad real, una inteligencia adecuada contra las amenazas, y sistemas que ayuden a gestionar los riesgos digitales y empresariales. “No se trata de un problema tecnológico”, explicaba. “Es un problema de mentalidad”.

Tomado de: Diario TI

martes, 5 de mayo de 2015

Big Data desborda a los gobiernos y, proporcionalmente, aumenta el riesgo de ataques cibernéticos

Cargando...
Big Data. Imagen tomada de: Vanguardia.com

La falta de recursos y habilidades se transforma en amenazas que no son detectadas. Con ello, las redes de gobierno en todos los países albergan amenazas cibernéticas durante un promedio de 16 días, antes de ser detectadas. Esto se debe en parte a que los grandes volúmenes de datos abruman a las organizaciones gubernamentales.

La información trasciende de una encuesta realizada recientemente por Splunk y MeriTalk, donde más de la mitad de los consultados atribuyó la situación a la falta de recursos y de personal específicamente cualificado, mientras que 8 de cada 10 encuestados dijo que, al menos, algunos de sus datos de seguridad no son analizados en lo absoluto, debido a falta de tiempo o de conocimientos.

El informe, denominado “Go Big Security”, indica que la mayoría de los consultados concordó en que el análisis de Big Data mejorará la seguridad cibernética, sólo el 28% dijo haber habilitado las medidas necesarias.

Kevin Davis, vicepresidente, Sector Público, Splunk, declaró: “Las organizaciones gubernamentales tienen acceso a una gran cantidad de información sobre las amenazas cibernéticas. El reto consiste en gestionar estos datos, y extraer de ellos información relevante, en tiempo real. Así es como tenemos una visión inmediata de las amenazas. Para las agencias gubernamentales es imprescindible detectar las amenazas con mayor rapidez, y comenzar a predecir cuándo y dónde ocurrirán”. Según los profesionales de seguridad informática contratados por gobiernos y administraciones públicas, Big Data ayudará a que la gestión de los riesgos de seguridad cibernética sean procedimientos más eficaces y proactivos.

En lo que podría constituir un elemento preocupante, el 76% de los consultados señaló que su personal de seguridad a menudo opera de manera reactiva en lugar de proactiva. El informe concluye que “Go Big Security” ayudará a detectar mejor las brechas de seguridad en proceso de desarrollo (61%)/), controlar los flujos de datos en tiempo real (51%) y contribuir a los análisis de causas después de una violación de seguridad (49%).

Steve O’Keefle, fundador fundador de MeriTalk declaró: “Pasar del simple cumplimiento a un manejo real de los datos implica un cambio de mentalidad. Para ello, las agencias gubernamentales deben comenzar a pensar en “gran seguridad”, no solo en “grandes datos”.

“Los datos ya han pasado a ser el MVP o jugador más valioso”, concluyó señalando el ejecutivo.

Tomado de: Diario TI

Geolocalización en los dispositivos móviles: pros, contras y por qué modularla

Cargando...
Google Now. Imagen tomada de: 20minutos.es

La geolocalización ha sido objeto en los últimos años de un intenso debate acerca de sus ventajas y peligros. Supone una mejora para determinadas aplicaciones, sobre todo de ocio y turísticas, pero también supone ceder privacidad de los movimientos de los usuarios de dispositivos móviles a servicios que la pueden utilizar con fines propios y dudosos. Desde Eroski Consumer analizan los pros y contras de la geolocalización y una opción intermedia para no perder todas las ventajas de esta opción. 

Ventajas 

La ventaja más obvia de la geolocalización es la mejora de eficiencia absoluta en cualquier servicio. Si buscamos un determinado servicio en Google, ya sea desde el móvil o desde el ordenador, es más fácil que el buscador nos ayude si conoce nuestra posición. Nos dará entonces datos relativos a locales cercanos y evitará otros demasiado alejados. Lo mismo sucede si buscamos una determinada calle: si el servicio de mapas sabe dónde estamos, nos podrá indicar la forma más rápida de llegar. 

A esta ventaja en la eficiencia de búsquedas se suma información adicional de interés, sobre todo cuando estamos de turismo. El turista es a menudo el usuario más necesitado de información práctica y de ocio. Si a ello le añade indicaciones sobre el mapa, ya que en principio desconoce las calles, la geolocalización puede mejorar mucho su experiencia de usuario. En esta premisa se basan Foursquare y otros servicios para conocer ciudades con el móvil. En este sentido, nuestro smartphone puede ser una auténtica guía práctica, interactiva y en tiempo real que nos informe de actividades, museos, locales de ocio, etc., a medida que nos movemos. 

En casos como el del servicio Google Now y la llamada Internet de proximidad, basada en los datos que emiten nuestros sensores, la geolocalización ayuda para ofrecer consejos prácticos. Un ejemplo: el servicio detecta que cada jueves vamos al aeropuerto entre las cuatro y las seis; en consecuencia, puede enviarnos datos del tráfico en tiempo real antes de que se lo pidamos. 

También podemos considerar una ventaja que si un comercio 'online' al que solemos visitar sabe a qué tipo de locales acudimos, pueda analizar nuestros gustos y darnos consejos sobre qué producto nos puede interesar más. Nos ahorramos así publicidad de bajo interés. 

Desventajas 

Pero es esta eficiencia que presta la geolocalización lo que resulta inquietante. ¿Qué pasa cuando no queremos una mejor publicidad, tan solo porque no queremos que se utilicen nuestros datos para elaborar perfiles ni estudios de marketing? O cuando no queremos que un servicio sepa desde dónde lo activamos porque es una red social en la que figurará nuestra posición de manera pública. 

Pueden ser muchos los motivos por lo que no deseemos que todo el mundo sepa dónde estamos en cada momento, y servicios como Instagram, Facebook, Twitter y muchos otros lo indican cada vez que subimos una fotografía, publicamos un comentario o lanzamos un tuit, si tenemos activada la geolocalización. 

Por otro lado, ¿cómo sabemos que en un momento de presión máxima, el servicio no cederá los datos de nuestros movimientos a un organismo público que desee investigarnos? 

Debemos de ser conscientes de que cuando usamos las aplicaciones de mapas como navegadores GPS o lo activamos en aplicaciones para ir al monte o a buscar setas, estas recolectan las posiciones y las guardan. Lo mismo sucede con las apps para hacer deporte. En principio, y con toda lógica, las almacenan para que podamos hacer uso de ellas en futuras ocasiones, pero nadie nos asegura que no acaben transformadas en estudios de perfiles de publicidad; y quién sabe si en el futuro, en manos de servicios de inteligencia, ya sean nacionales o extranjeros. 

Una opción intermedia: modularla 

Por fortuna, en los smartphones y tabletas, tanto en Android como en iOS 8, la geolocalización es una opción modulable, en buena parte por la presión de los países y sus agencias de protección de datos, de modo que se puede activar o desactivar en cada servicio y según se desee. Puede que en un determinado momento interese indicar en Instagram dónde estamos, pero no en Twitter, y en otro necesitemos hacer uso de los mapas de Google, para lo cual debemos estar geolocalizados. Lo más recomendable es emplear esta capacidad de los dispositivos para regular la geolocalización y ser conscientes de lo que supone activarla o desactivarla. 

Otro cantar son los ordenadores y los accesos fijos; cuando accedemos a Internet desde una conexión fija (sea wifi o cable ethernet), estaremos irremediablemente localizados por la referencia que tiene el operador de esa conexión. Este operador, por otro lado, puede estar obligado por ley a ofrecer datos de nuestro acceso si una autoridad judicial se lo requiere. 

Google Now: ¿útil o inquietante? 

Hace dos años Google lanzó el servicio Google Now, una especie de agenda interactiva del usuario que se fundamentaba en la recolección de datos personales para elaborar un calendario de citas, obligaciones, necesidades y consejos para este. Basado en lo que se conoce como "Internet de proximidad", Google Now utiliza todos los sensores de los que podamos disponer en los aparatos que usemos (smartphones, tabletas, portátiles, sobremesas, pulseras, relojes inteligentes, etc.) para sacar conclusiones que nos puedan ser útiles de cara a mejorar nuestra planificación diaria. 

Entre otros datos que analiza, figura nuestra posición en cada momento, de modo que, si se lo permitimos, el servicio rastrea nuestros movimientos a lo largo del día y nos puede aconsejar trayectos más eficaces para ir de casa al trabajo o bien que cojamos el paraguas, ya que sabe que ese día los más seguro es que vayamos a determinado sitio donde lloverá. ¿Útil o inquietante? Es posible que sea ambas cosas a la vez, pues si bien ese conocimiento de nuestros movimientos puede ayudarnos en muchos aspectos, también desnuda nuestros hábitos. 

Además, ¿sabemos en realidad lo que hace luego Google con estos datos? Entre otras cosas, los utiliza para elaborar sus propios perfiles publicitarios (el negocio de Google es la publicidad) e, incluso, los analiza y los vende a empresas de marketing en forma de resultados, aunque siempre de forma que la información más personal del usuario esté anonimizada, en cumplimiento de las leyes de protección de datos de cada país. 

Pero Google Now es solo un ejemplo más de la paradoja de la geolocalización, en especial en la era del móvil. Facebook también estaría encantado de que le dejáramos rastrearnos por las mismas razones, así como tantos otros servicios que nos reclaman que, para una mayor eficiencia, activemos la geolocalización del smartphone o tableta cuando accedamos a ellos. Sin duda, esto puede tener sus ventajas, pero también comporta sus peligros. 

Tomado de: 20minutos

jueves, 30 de abril de 2015

Este código puede ‘hackear’ casi todas las tiendas de EU

Cargando...
Datáfonos. Imagen tomada de: CNN Expansión. 
Prepárate para una revelación vergonzosa: 90% de los lectores de tarjetas de crédito actualmente utilizan la misma contraseña.

El código de acceso, establecido por defecto en las máquinas de tarjetas de crédito desde 1990, es fácil de encontrar con una rápida búsqueda en Google y ha estado expuesto durante tanto tiempo que no tiene sentido tratar de ocultarlo. Es 166816 o Z66816, dependiendo de la máquina.

Con eso, un atacante puede obtener el control completo de los lectores de tarjetas de crédito de una tienda, lo cual potencialmente le permite hackear las máquinas y robar los datos de pago de los clientes (piensa en los repetidos hackeos contra Target y Home Depot). No es extraño que los grandes minoristas sigan perdiendo los datos de tu tarjeta de crédito ante los piratas informáticos. La seguridad es de chiste.

Este último descubrimiento proviene de los investigadores de Trustwave, una firma de seguridad cibernética.

El acceso administrativo puede ser utilizado para infectar computadoras con malware, que roba datos de las tarjetas de crédito, explicó el ejecutivo de Trustwave Charles Henderson. Detalló sus hallazgos en la conferencia de ciberseguridad de la RSA la semana pasada en San Francisco, en una presentación llamada That Point of Sale is a PoS.

El problema se deriva de un juego de papa caliente. Los fabricantes de dispositivos venden máquinas a distribuidores especiales. Estos proveedores los venden a los minoristas. Pero nadie piensa que es su responsabilidad actualizar el código maestro, dijo Henderson a CNNMoney.

“Nadie cambia la contraseña cuando configuran esto por primera vez, todos piensan que la seguridad de su punto de venta es la responsabilidad de alguien más”, dijo Henderson. “Se lo estamos facilitando mucho a los delincuentes”.

Trustwave examinó las terminales de tarjetas de crédito en más de 120 tiendas en todo el país. Eso incluye las principales prendas de ropa y electrónica, así como las cadenas minoristas locales. Ningún minorista específico fue nombrado.

La gran mayoría de las máquinas fueron hechas por Verifone. Pero el mismo problema está presente en todos los principales fabricantes de terminales, dijo Trustwave.

Un portavoz de Verifone dijo que una contraseña no es suficiente para infectar máquinas con malware. La compañía dijo que, hasta ahora, “no ha sido testigo de ningún ataque a la seguridad de sus terminales basado en contraseñas por defecto”.

Sin embargo, por si acaso, Verifone dijo que está “recomendando encarecidamente cambiar la contraseña por defecto” a los minoristas Y hoy en día, los nuevos dispositivos de Verifone vienen con una contraseña que expira.

En cualquier caso, la culpa es de los minoristas y de sus proveedores especiales. Es como el Wi-Fi casero. Si compras un router Wi-Fi para el hogar, te corresponde a ti cambiar la contraseña por defecto. Los minoristas deben asegurar sus propias máquinas. Y los distribuidores de máquinas deberían ayudarles a que lo hagan.

Trustwave, que ayuda a proteger a los minoristas de los hackers, dijo que mantener seguras las máquinas de tarjetas de crédito está muy abajo en la lista de prioridades de una tienda.

"Las empresas gastan más dinero eligiendo el color de la máquina de punto de venta que en hacerla segura”, dijo Henderson.

Este problema refuerza la conclusión hecha en un reciente informe de ciberseguridad de Verizon: que los minoristas son hackeados porque son perezosos.

Lo contraseña predeterminada es un problema grave. Las redes informáticas de los minoristas son expuestas a virus informáticos todo el tiempo. Considera un caso que Henderson investigó recientemente. Un desagradable software espía del registro de las pulsaciones del teclado terminó en el la computadora que una tienda utiliza para procesar las transacciones de tarjetas de crédito. Resulta que los empleados lo habían manipulado para jugar una versión pirata de 'Guitar Hero', y habían descargado accidentalmente el malware.

“Eso demuestra el nivel de acceso que mucha gente tiene al entorno del punto de venta”, dijo. “Francamente, no está tan cerrado como debería”.

Tomado de: CNN Expansión

Microsoft Edge, llega el sustituto de Internet Explorer

Cargando...
Microsoft Edge. Imagen tomada de: PC Actual. 
Imposible olvidar Internet Explorer

Tendrá siempre un lugar en nuestros corazones, aunque será un lugar con luces y sombras. Y es que, aunque lo más probable es que en algún momento hayamos utilizado Internet Explorer, e incluso que fuera el primer navegador a Internet que nosotros hayamos utilizado, también es muy cierto que casi es más probable que no sea el navegador que utilizamos ahora debido a que hemos encontrado otro mucho mejor, bien sea Chrome, Firefox u Opera. Internet Explorer quedará siempre como el navegador que lo intentó pero que nunca consiguió recuperar el terreno perdido con sus rivales, y el odiado por los programadores y los webmaster.

Lo más curioso es que ni siquiera con Microsoft Edge lo olvidaremos del todo, pues el logo del nuevo navegador de Internet de la compañía de Redmond nos recuerda al logo original de Internet Explorer, algo que probablemente es un guiño de la compañía.

Nuevas funciones

Lo que sí sabemos es que Microsoft Edge llegará con funciones nuevas, que también podríamos haber visto en Internet Explorer, todo hay que decirlo, pero que la compañía ha querido instalar únicamente en un nuevo navegador. En este caso, algo destacable será la posibilidad de agregar notas, dibujos, escribir y hasta subrayar sobre una página web, de manera que podamos modificar lo que vemos. Es algo que hasta el momento podíamos hacer por medio de plug-ins para otros navegadores, por lo que es una novedad a tener en cuenta. A esto hay que sumarle un modo de lectura que sí que es mucho más común, el asistente inteligente Cortana, y un nuevo motor de renderizado EdgeHTML mucho más estandarizado de lo que fue el motor del Internet Explorer que todos recordamos antes de que lo renovaran para competir con Chrome y Firefox.

Mejores pestañas

El objetivo del nuevo Microsoft Edge es que cada nueva pestaña sea realmente útil, y no será nada difícil identificar la clásica interfaz del nuevo Windows en la página inicial de cada pestaña, en la que veremos las webs que más visitamos, así como las aplicaciones webs más utilizadas, u otra información útil obtenida por medio de Cortana, como podría ser el tiempo, por ejemplo. Además, desplazando el cursor hasta cada nueva pestaña podremos ver una previsualización de lo que se ve en esta pestaña.

Extensiones

Por último, aunque quizás algo de lo más importante, nos encontramos con que será compatible con extensiones, al igual que Chrome y Firefox. Aunque estas extensiones parecen haber perdido algo de fuerza últimamente, lo cierto es que siguen siendo útiles para determinadas funciones, y que son totalmente imprescindibles para que Microsoft Edge pueda competir en igualdad de circunstancias con Chrome y Firefox.

Microsoft Edge llegará ya integrado en Windows 10, por lo que será el fin de Internet Explorer. La compañía de Redmond espera que este nuevo navegador, con este nuevo nombre, se consiga librar de la mala fama que tanto acompañó a Internet Explorer, y que por fin se gane la confianza de los usuarios.

Tomado de: PCActual